4 Rincones coloridos del mundo que debes visitar

Destinos fantásticos por la intensidad de sus colores

 

Vistas que parecen tomadas de una pintura y paisajes que parecen sacados de un cuento surrealista

 

Cuando viajamos no sólo buscamos un destino que nos ofrezca entretenimiento, nuevos sabores y vistas imperdibles. Buscamos una experiencia que haga memorable nuestras vacaciones pero ¿Qué pasa si el destino que eliges te recibe con todo un espectáculo de color?. Después de ver los 4 rincones más coloridos del mundo querrás hacer maletas y tomar el primer avión a alguno de estos destinos.

 

1.-La montaña de los 7 colores, Vinicunca, Perú

Hablar de Perú es tocar temas ancestrales, folclor, tradición y muchos siglos de antigüedad que se perciben al caminar entre las calles forjadas con las inmensas piedras incas que hacen vibrar la ciudad. Aunque Machu Picchu sea la atracción turística número uno de este destino, la visita a la montaña de los 7 colores: Vinicunca, es una experiencia que no te querrás perder.

La vista de la montaña es un regalo que se presenta en el camino hacia el apu Ausangate, cerca de Cusco, este camino tiene un gran reto ya que la altitud es bastante y se recomienda estar en perfecto estado físico para disfrutar el camino. 

 

Foto: David Mendoza

 

Después del sacrificio viene una recompensa inexplicable: los colores que te harán sentir que estás caminando sobre un arco iris. Este espectáculo natural se debe a la erosión de las piedras y la sedimentación y es considerada una de las vistas más hermosas de Sudamérica. La próxima vez que quieras hacer una caminata larga no olvides este rincón del mundo que seguro te sorprenderá.

2.-La Provenza, Francia

¿Te imaginas una alfombra gigante de flores? en La Provenza al sur de Francia lo puedes ver hecho realidad; de junio a septiembre los campos se inundan de flores de lavanda junto al Mont Ventoux, una montaña de aproximadamente 2,000 metros que acompaña a esta maravilla natural, ya que crece de forma libre llenando grandes hectáreas con sus beneficios. Los pobladores de esa región se dedican a transformarla en numerosos productos por su gran uso medicinal.

 

Foto: Alfredo Piedrafita

 

Este lugar es considerado patrimonio natural y cultural. Los campos son tan grandes que si te encuentras parado en uno de ellos es imposible ver el final y desde el cielo la vista es increíble,  pareciera que alguien dejó caer millones de algodones que forman una gran tapiz en distintos tonos de violáceos y azules, pareciera una instalación artística.

Si visitas Francia no debes perderte este paisaje increíble que parece que fue sacado de un cuadro impresionista, donde puedes formar parte de una pintura natural y muy imponente.

3.-Notting Hill, Londres

Sabemos que es imposible viajar sin tomar fotos, pero cuando visites Notting Hill querrás tomar  fotografías de todo, ¡hasta de las casas! Si no sabes porqué, sigue leyendo, que esto te va emocionar y mucho. Notting Hill está ubicado en el noroeste de Kensington Gardens y es unos de los barrios londinenses más famosos por dos motivos; el primero porque una vez al año en agosto se celebra el Carnaval más grande de Europa y el segundo porque este barrio es la sede del mercado Portobello Road, ambos eventos deben estar en tu lista de cosas por visitar si eres un verdadero turista.

 

Foto: Marco Polo

Pero lo que más llamará tu atención en este barrio es la gama de colores de las casas que parecen sacados de un cuento de princesas, ¡parece que el vecindario se puso de acuerdo para regalar un deleite visual!

Los colores suaves y acomodados perfectamente para crear un contraste inigualable combinan perfecto con la arquitectura de las casas que tienen un estilo inglés típico. Una experiencia digna de admirar. Si eres fan de Instagram y estás en Londres creo que no te puedes perder este paseo que seguro te hará tomar más de mil fotos.

4.-Santorini, Grecia

Quien diga que la frase “menos es más” no significa nada,  es porque no ha escuchado hablar de Santorini, un pequeño archipiélago formado por montañas al sur del mar Egeo. Este hermoso lugar sólo cuenta con dos colores que bañan sus fachadas: el blanco y el azul plumbago, que se confunde con el cielo a medio día y que hacen que este destino sea único. No sólo es por la bella vista que se obtiene de las playas, también por los atardeceres dorados que se disfrutan desde los pequeños balcones que dan vista al mar.

 

Foto: travelandleisure

Santorini realmente no necesita colores vibrantes para llamar la atención de miles de turistas, el misticismo que hay en cada una de sus callecitas es inigualable, si estás pensando que no encontrarás el encanto mientras caminas te equivocas, te aseguro que las puertas de madera decoradas y las bugambilias de color intenso que cuelgan por los balcones te harán vibrar.

Lo mejor de todo viene al anochecer ya que con las luces prendidas de las casas, comercios, etc. se forma una fiesta de luces con un resplandor mágico. Pareciera un espectáculo montado, por suerte la vista es gratis para que aquel que desee acompañarla con una cena o una buena copa de vino que harán una experiencia inolvidable.

 

Si quieres sorprenderte, ya solo tienes que preparar tu maleta y tachar una opción de tu lista.